El significado simbólico de los colores juega un
rol muy importante en la vida de los mongoles. El rojo, el blanco y el negro se
asocian con la antigua cultura pre-lamaísta. El blanco representa la verdad, la
honestidad y la amabilidad. El negro se asocia con la desgracia, la pobreza y
la soledad. El rojo es el color de la felicidad, la alegría, la vida y la
entergía. y es el más común para utensilios de la casa y muebles.
(imagen del libro Un dia à Mongolia)
Rojo y negro también se asocian con los puntos
cardinales: el negro con el norte y el rojo con el sur. Otro color favorito de
los mongoles es el azul, que simboliza
la eternidad y la lealtad. En el pasado incluso se denominaban a si mismos “el
pueblo azul” ya que creen que el Cielo Eterno ha sido el creador de todo y por
tanto el padre del pueblo mongol. El
amarillo y el dorado también son muy significativos ya que se identifican con
la estepa, el paisaje dominante en Mongolia. El amarillo simboliza el amor y el
verde el bienestar. Combinaciones habituales son rojo/azul, azul/blanco o
verde/amarillo.
En el antiguo
imperio mongol los colores jugaban un rol muy importante en el código de
indumentaria: el negro se identificaba con los súbditos, el blanco con los
personajes de linaje, lo divino y las ocasiones especiales. El dorado se identificaba con
la autoridad imperial y con el sol, lo eterno y lo masculino. Por el contrario
el plateado era el color femenino, relacionado con la luna y la tierra.
Imagen del Anciano Blanco, divinidad mongola (fuente)
Para los mongoles los motivos decorativos se integran de manera funcional y ocupan un papel significativo en su relación con los objetos. La decoración es portadora de un mensaje transcendental relacionado con la función del objeto, de manera que las acciones cotidianas están siempre infundidas de bendiciones y buenos auspicios. A menudo se decoran partes del objeto que no están a la vista, ya que lo importante es la función, más que la apariencia.
Se pueden clasificar en varias categorías:
-Geométricos: meandros, nudos, formas entrelazadas. Estos motivos reciben nombres como ‘el brazalete del khan’, ‘los pendientes de la princesa’ o el ‘motivo de la eternidad’. Entre los más famosos están el denominado vajra, sinónimo de fuerza y poder, y el shou, auspicio de larga vida.
vajra y shou
-Zoomorfos: formas de cuerno estilizadas, los cuatro animales amigos (elefante, mono, liebre y paloma), los cuatro animales fuertes (león, tigre, dragón y pájaro Garuda), los doce animales del zodíaco chino o la pareja de peces entrelazados (simbolo del yin y el yan)
-Vegetales: lotos (pureza), peonías (prosperidad) y melocotones (prosperidad)
-Elementos de la naturaleza como olas, llamas y nubes.
-Símbolos de buen auspicio de la religión budista, como las Siete Joyas del Monarca, las Tres Joyas o los Ocho Simbolos de la Felicidad, entre los cuales están la rueda, el jarrón o el omnipresente nudo infinito.
Los Ocho Simbolos de la Felicidad y Las Tres Joyas (debajo)
La simetría es una característica importante de la ornamentación mongola ya que simboliza la perfección, la vida y el bienestar, y es considerada de buen augurio. Por el contrario su ausencia se asocia a la desgracia. Se suele colocar un elemento importante en el centro, como el nudo infinito, y se decoran los bordes con cenefas.
Para la indumentaria los mongoles siempre han recurrido a los productos típicos de la economía nómada y la caza: la lana, el cuero y la piel. El resto de materiales textiles como seda, algodón, tercipelos o brocados tenían que conseguirlos de China, Siberia y la zona de influencia de la ruta de la seda a través del comercio, el trueque o el pillaje.
En la época de Genghis Khan se empiezan a organizar centros de producción textil, pero será su nieto Kublai Khan (que reinó entre 1260 y 1304) el que los impulsó realmente al crear en 1260 la Oficina para la Producción de Fieltro, formada por obreros de 29.000 familias y que ya el primer año produjo 3.250 alfombras para los palacios y residencias del emperador. Además también producían otros tipos de telas para indumentaria, entre las cuales destacaba el preciado nasij, un brocado de oro. Para la producción de este tejido se movilizó un gran número de tejedores provenientes de Afganistán que se instalaron en Besh Baliq (la actual Jimsar, en el norte de China). El tejido nasij se empleaba también para revestir el interior de las ger nobles.
El código de indumentaria era muy importante en la antigua cultura mongola. Las mujeres casadas y de linaje llevaban en el S. XIII un tocado redondo que terminaba en forma cónica denominado boghta. Estaba hecho de corteza de abedul cubierta de lana negra y adornado con seda roja, bordados de oro y perlas.
La esposa de Kublai Khan llevando un boghta (fuente)
Otra prenda importante de la indumentaria cortesana de esta época era una faja o cinturón de seda roja con bordados en oro del que se colgaban adornos de piedras preciosas. Había una tesorería imperial que se encargaba de regular la concesión de estos cinturones que simbolizaban vasallaje personal al soberano.
Los materiales más habituales para la indumentaria cortesana además de la seda eran el lino, el terciopelo y las pieles de marta cibelina o armiño. El uso de unos u otros dependía de la época del año, el estatus social y la riqueza de quien los vestía. Los colores tenían un significado especial dentro del código de indumentaria. Para las ceremonias era obligatorio llevar un vestido de color entretejido de hilos de oro (denominado yisi). Este color debía de ser el mismo que el del soberano. Si no se respetaban las normas o se daba motivo a la envidia, los tejedores y sastres podían ser castigados paseánodolos públicamente sobre un vaca por el centro de la ciudad. En cuanto a la importancia de la indumentaria también es relevante el hecho de que se considerase garantía de una alianza que el contrario se vistiese y peinase a la manera mongola.
El algodón procedía de China y era usado exclusivamente por la clase alta. Durante la dinastía Yuan (de orígen mongol) no hubo problema para su comercio ya que las fronteras estaban abiertas, pero desde la dinastía Ming su obtención se convirtió en un problema. A menudo se conseguía a través del asalto a puestos fronterizos. La demanda de tejidos era considerable, ya que la ropa se desgastaba con rapidez al no lavarla frecuentemente. Se evitaba el lavado ya que ensuciar el agua podía irrita a los dioses y secar la ropa al aire libre atraía a los espíritus malignos.
El deel es el traje nacional que llevan hombres y mujeres. Se trata de una túnica de manga larga que llega hasta la rodilla y se abotona en diagonal delante del hombro derecho. Tiene un cuello alto de corte redondo. El deel de invierno es de algodón forrado con piel de oveja. Los puños de las mangas (que recuerdan las patas de un caballo) se pueden desdoblar para cubrir las manos. El deel de verano es de seda de vivos colores (rojo, lila, azul, verde…) decorado con motivos tradicionales. Un deel también puede ser utilizado como manta. Normalmente el deel se ciñe con una faja de hasta dos metros de largo en un color contrastante.
Tradicionalmente la indumentaria femenina sufría una transformación después de casarse, ya que dejaban de utilizar la faja alrededor de la cintura en señal de sumisión, pero actualmente no es una práctica generalizada. Otra particularidad de la indumentaria femenina es la presencia ocasional de un abrigo o chaqueta sin mangas que se coloca sobre el deel.
Vestido tradicional de la etnia zakchin
Vestido tradicional de la etnia buriata
Vestido tradicional de la etnia uzemchin
Vestido tradicional de la etnia dariganga
Vestido tradicional de la etnia khalka
Los hombres llevan siempre un cinturón ciñendo su deel y lo utilizan para colgar cosas: al costado derecho cuelgan una bolsita de cuero donde guardan su cuchillo y sus palillos para comer, el costado izquierdo todo lo necesario para fumar: el encendedor, la bolsa de tabaco y la pipa. Además también llevan colgada una bolsita para su caja de rapé.
Las botas típicas de Mongolia reciben el nombre de gutal. Son altas hasta la rodilla, con la punta vuelta hacia arriba y están hechas de cuero pintado y decorado con incisiones hechas con un hierro candente o aplicaciones de cuero de colores. Hoy en día el uso de este tipo de bota tradicional se reduce a la indumentaria de los luchadores en fiestas tradicionales mientras que la gente común prefiere botas de fieltro o botas de cuero normales importadas de Rusia.
Hay numerosos gorros que distinguen los diferentes grupos étnicos de Mongolia. Muchos de ellos acaban en punta pero hoy en día estos gorros tradicionales han caído en desuso a favor de gorros normales de piel o con solapas para cubrir las orejas. Una leyenda explica el orígen de este gorro: existía un joven khan con largas orejas de burro que no osaba enseñar a sus súbditos. Los que se encargaban de peinarlo no podían revelar su secreto bajo pena de muerte, pero uno de ellos lo reveló al viento. El khan se enteró y quiso condenarlo a muerte, pero el sirviente se justificó diciendo que como el viento no era una persona no había incumplido la promesa. Se ofreció además a dar una solución a su problema y creó el gorro con orejeras. Después de que el khan se mostrase en público con este gorro todos los súbditos empezaron a imitarlo y el khan perdonó la vida al sirviente.
Entre los tocados tradicionales femeninos el más popular por su vistosidad es que llevan las mujeres de etnia khalka. Consta de varias piezas de plata y coral que sirven para sujetar el pelo de la mujer a ambos lados de la cabeza a modo de “alas” o “cuernos” invertidos de una vaca (el animal que uniéndose a un espíritu de la naturaleza dio lugar a los khalka). El extremo del pelo se trenza y se cubre con una funda también de plata.
Tocado de la etnia durbet
Grupo de mujeres de la etnia buriata
(todas las imagenes del libro Un dia à Mongolia)
Mas informacion y patrones para confeccionar ropa tradicional mongola aqui.
Una mención aparte merece la vestimenta relacionada con las creencias religiosas. Siendo Mongolia una zona de paso expuesta a múltiples influencias se ha producido a lo largo de los siglos un proceso de sincretización entre el budismo, el lamaísmo, el chamanismo y otras creencias de la religión popular local. Por lo que respecta a los textiles podemos señalar varios objetos de interés:
Vestido y botas para danza tsam
Dentro de la tradición budista tenemos la indumentaria ceremonial de los tsam, los bailes de máscaras de los monjes budistas, que procedientes del Tíbet se celebrarán en Mongolia por primera vez a principios del S. XIX. Los bailarines llevan unas túnicas hechas con tejidos de brocado de gran colorido con mangas anchas y delantales bordados en seda. Los que representas a las divinidades coléricas llevan además una corona, cuerdas cruzadas sobre el pecho y delantales hechos con huesos. Las máscaras se fabrican con restos de tejido mojados en cola al que luego se añaden cintas de seda, cordeles y cabellos. Los mongoles destacaron en los trabajos hechos con huesos, material que según el budismo tántrico propiciaba la via a la iluminación.
Tanka del S. XIX. Pintura sobre tela de algodon.
Igualmente relacionado con el budismo encontramos los tanka, una serie pinturas sobre tela que representan escenas de la vida de Buda y que suelen incorporar otras técnicas como el bordado y la aplicación.
Otro objeto textil del budismo es el khata, una tira de seda que se ofrece como objeto votivo en ocasiones especiales como bodas, funerales o nacimientos. En Mongolia es azul, el color del Cielo, considerado el padre del pueblo mongol y por tanto sagrado. Es frecuente ver montones de estas tiras atadas en lugares sagrados.
El budismo en Mongolia convive con numerosas prácticas del chamanismo. El chamán es una figura que hace de intermediario entre la comunidad y los espíritus. Entra en contacto con los antepasados (los onggot, a menudo representados como figurillas de fieltro), ahuyenta los malos espíritus que podrían ocasionar enfermedades o pérdida de ganado, predice el futuro… etc. Para su actividad el chamán se viste con una indumentaria especial que se hereda de maestro a discípulos. Se trata de una túnica profusamente adornada por delante con tiras de tela y colgantes de metal o espejo. Las cintas de tela se interpretan como las plumas de un ave o como serpientes, dos de los animales guardianes del chamán.
Vestidos de chaman
Accesorios de la indumentaria de chaman, en seda, metal y hueso tallado